La administración
La palabra administración proviene del latín (ad, dirección hacia, tendencia; minis, comparativo de inferioridad; ter, subordinación u obediencia) y significa subordinación y servicio. Es decir, la palabra desde su origen pone énfasis en quien cumple una función bajo el mando de otro, en quien le presta un servicio a otro. Sin embargo, actualmente la administración como disciplina se define en términos genéricos como el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar el empleo de los recursos organizacionales para conseguir determinados objetivos con eficiencia y eficacia. (Chiavenato, 2001)
¿Cómo usamos la administración en nuestra vida cotidiana? Pensemos un ejemplo típico: preparar la cena. Primero, definimos qué vamos a comer. Luego, evaluamos si tenemos el dinero para comprar los ingredientes necesarios (recursos). Finalmente, organizamos el resto de nuestras actividades para hacer la comida pensada. En este simple ejemplo, podemos identificar varios elementos vinculados al concepto de administración: planificación (definimos qué vamos a comer, cuándo); organización (evaluamos los recursos financieros, materiales, las herramientas para hacer la comida, etc.); dirección (estamos motivados para hacerla, incentivados), control (vamos probando la comida para saber si le falta algún condimento).
Por supuesto, el análisis del proceso administrativo se vuelve más complejo cuando los aplicamos en las organizaciones. ¿Qué son las organizaciones? Vamos a definirlas a continuación.
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Referencias bibliográficas
Chiavenato, Idalberto. Administración: teoría, proceso y práctica. 3ª. Edición. Colombia: Mc Graw Hill. 2001.